Por mucho que se quiera ocultar, en Corrientes se siente fuerte la crisis económica que golpea a todo el país. Esta semana, la cadena de electrodomésticos Frávega cerró uno de sus dos locales, el mejor ubicado sobre la peatonal Junín, en pleno microcentro de la ciudad. Esto despertó el entre trabajadores, Sindicato de Comercio y otras tiendas que están en la misma situación por la caída en las ventas y las subas en el precio de los alquileres.
Por primera vez tras 12 años de éxito rotundo en ventas, la conocida empresa se vio obligada a cerrar una sede de venta al público en la Capital provincial. El acto dejó hasta ahora 8 trabajadores despedidos y otros 10 fueron reubicados en la única sucursal que seguirá atendiendo.
El Sindicato de Comercio confirmó que el cierre se debe a la caída de las ventas, al punto de no poder pagar el alquiler del local ante esta crítica situación económica del país y la provincia.
Además, el dato fundamental es que las proyecciones para el segundo semestre de 2017 son peores y sus ejecutivos decidieron no “arriesgarse” a perder más.
Esta cadena de venta de electrodomésticos había prometido nuevas sucursales con inversiones por 1.000 millones de pesos proyectadas en 2015. Pero dos años después, cambió sus planes, recortó y prefiere no seguir perdiendo.
La situación es evidente: Con la caída del salario, cayó el consumo y los planes de crédito siguen para abajo. Por esto, las inversiones quedarían suspendidas, como las promesas del nuevo modelo que se vino a instalar en el país.