Según un informe de la consultora Noanomics, muchos Estados provinciales captan hoy una porción importante de la fuerza de trabajo de cada provincia y pujan por recursos humanos con el sector privado. Además, gracias a una trayectoria de empleo estatal creciendo muy por encima de la tasa de crecimiento poblacional, en todas las jurisdicciones se observa un exceso de empleo público.
Aunque desde 2003 la remuneración promedio del sector estatal es mayor a la privada para todos los años, en aquel entonces la brecha era sólo de 9 puntos porcentuales lo que corrobora que el empleado público promedio ha mejorado sus ingresos comparativamente con el que se desempeña en el ámbito privado .
Si bien la menor brecha se obtiene en 2003, la mayor se registra en 2008 con salarios públicos que llegaron a estar un 34% por encima de los privados.
En Corrientes la brecha entre salarios públicos y privados es del 11% en favor del sueldo público, entre las más bajas del país.
En la región NEA, la brecha de sueldos en el Chaco es de 46%, Formosa 78% y Misiones 112%, siempre en favor de los sueldos públicos que son más altos.
Respecto a 2003, Corrientes redujo 6% la brecha y Chaco 38%, en tanto Misiones incrementó 59% la diferencia entre salarios públicos y privados y Formosa 37%.
La brecha más alta se presenta en Misiones donde la estimación es que los sueldos de la administración pública duplican los privados (112%), le siguen Tucumán, Mendoza, Formosa y La Pampa donde serían alrededor de un 80% superiores. En el rango del 71% al 46% figurarían Jujuy (71%), Entre Ríos (71%), Córdoba (71%), Santa Fe (57%), Chaco (46%) y Salta (46%). Completan la lista de las que sobrepasan la media San Juan (32%), Tierra del Fuego (29%) y Río Negro (26%).
Por su parte, sólo en Santiago del Estero las remuneraciones del sector estatal están por debajo de las privadas, en un 7%. Entre las que arrojan una ventaja marginal de los sueldos públicos versus los privados están Chubut (1%), Santa Cruz (3%) y Neuquén (4%) y le sigue Corrientes.
Las provincias con mayor presencia del Estado como empleador formal son casi todas del norte argentino encabezadas por Formosa y Catamarca, en donde 6 de cada 10 empleos en blanco son estatales; siguen Chaco, La Rioja, Corrientes y Santiago del Estero con un cociente de 5.
Con menos de la mitad del empleo formal pero igualmente alcanzando una significancia relativa elevada La Pampa, Jujuy, Entre Ríos y Salta que exhiben una relación de 4 puestos de trabajo públicos por cada 10 formales. En sentido inverso es en la C.A.B.A la jurisdicción donde el empleo público presenta menor relevancia en el mercado laboral con sólo 1 puesto de cada 10; le siguen San Luis, Santa Fe, Córdoba y Mendoza que consiguen una relación de 2.
El problema de la expansión desmedida de las plantillas públicas que lleva a un excedente de personal trabajando en las administraciones provinciales se agudiza cuando se compara el salario estatal versus el privado. Y es que el Estado, según esta consultora, paga mejor que el sector privado en prácticamente todas las provincias, con lo que el impacto fiscal de esta sobreabundancia es aún mayor.
Esta realidad, señalandesde Noanomics, termina convirtiéndose en un desincentivo para la generación de empleo privado sustentable en el tiempo, no sólo porque un gasto creciente en personal estatal implica un sendero ascendente de la presión fiscal en todos sus niveles para financiarlo, afectando la actividad económica y dejando en el camino la factibilidad de muchos proyectos de inversión, sino también porque al pagar mejores salarios el Estado termina compitiendo y ganándole al sector privado por muchos recursos humanos que prefieren una remuneración más alta y condiciones laborales más laxas.