Hubo un tiempo en el que Jonatan Viale era el hijo de un reconocido periodista que había elegido seguir los pasos de su padre.
Pero un día tuvo la posibilidad de entrevistar al presidente Javier Milei y dejó que el editaran la entrevista, que le sacaran la pregunta más importante y encima alguien lo traicionó y ese video se hizo público, dejando en claro que el tipo había dejado de lado la profesión.
Tal vez por eso es que a nadie le puede sorprender que este empleado de los libertarios quiera vender la provocación diplomática sin precedentes, con una injerencia política y una agresión verbal como algo "gracioso" que hizo el Presidente.
Los dichos de Milei generaron un importante malestar con el principal socio comercial del país, ¿Qué parte puede ser entendible o graciosa?