Buenos Aires, 23 julio (NA) – El delantero y exfutbolista de Boca, Ricardo Centurión, se encuentra en medio de una disputa con su último club, Racing de Córdoba, con declaraciones cruzadas entre el presidente y él.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, desde la directiva del elenco cordobés afirman que dio positivo en un control de alcoholemia y no habría devuelto las llaves del auto y de la casa que el máximo mandatario del club, Manuel Pérez, le prestó, entre otras faltas.
El futbolista había llegado al club en enero, luego de un buen paso por Oriente Petrolero de Bolivia, pero no fue convocado en cinco de sus últimos seis partidos y volvió a tener conflictos, por lo que su contrato fue rescindido.
Seis meses alcanzaron para transformar la llegada de Ricardo Centurión a Racing de Córdoba de un lujo al fracaso más rotundo.
El delantero había firmado con el club que milita en la Primera Nacional a mediados de enero, con palabras de gran admiración para el presidente de la institución, al afirmar que su “calidad de persona” lo “convenció” para acordar el contrato.
Incluso ese cariño era mutuo en los primeros momentos del campeonato, ya que en la tercera fecha el entonces DT de Racing, Pablo Fornasari, decidió reemplazar al atacante en el segundo tiempo, por lo que Manuel Pérez tomó la decisión de echarlo, ya que sustituir al habilidoso extremo era “una torpeza”.
Tras un breve paso en el que apenas pudo jugar 14 partidos, con tres goles y dos asistencias, el futbolista fue echado a principios de julio, ya que sus infracciones le “colmaron la paciencia” a la comisión directiva.
Aunque en su primera conferencia de prensa había asegurado que su falta de conducta sería “adentro de la cancha y no afuera”, reconocido como un hábil gambeteador, desde la dirigencia de Racing de Córdoba aseguran que dio positivo en un control de alcoholemia, faltó a sesiones de kinesiología y entrenamientos sin avisar, además de llegar tarde a varios de ellos.
Además, Manuel Pérez afirmó días atrás que espera la devolución de la llave de la casa que tenía en un barrio privado, además de un auto que le fue prestado para poder moverse por la ciudad, y “nada de ello sucedió”.
Ante esta situación, quien fue futbolista de Racing de Avellaneda y San Lorenzo respondió mediante una historia en su cuenta oficial de Instagram, en la que afirmó: “cuando yo hable, se te van las elecciones”.
En ella, el jugador de 33 años catalogó a Pérez de “dictador”, aseguró que su hijo también tiene problemas de adicciones y lo describió como “un tipo que hace cag ar de hambre a los chicos y exige resultados”, aunque no los futbolistas “no tienen ducha ni desayuno”.
Además, en el mensaje el delantero le dio sus “respetos” a la hinchada del club de Nueva Italia e incluso se despidió, aunque la intención del club de iniciar acciones legales marca que su conflicto con la institución está lejos de culminarse.
Agencia NA