Una jueza ordenó "restablecer la comunicación" del chico con su papá, e intervino la fuerza de élite PAR que rompió puertas y sembró el terror en un hogar de la capital correntina.
Una familia del barrio Jardín de Corrientes vivió momentos dramáticos y de gran incertidumbre este miércoles al mediodía cuando un grupo de efectivos de una fuerza de élite de la Policía de Corrientes, rompió la puerta de una casa, redujo a un menor de 14 años y su mamá, según denunció la propia damnificada, con el solo fin de llevarse a un niño de 2 años.
Pero la trama de fondo es que la mujer albergaba en su casa a una amiga de nombre Sabrina R. quien hace poco tiempo se separó de su pareja y fue a vivir a este domicilio de calle Los Gladiolos al 300, junto a su hijo de solo 2 años.
En respuesta a disputas legales entre los padres de la criatura, la jueza de Familia, Niñez y Adolescencia Luisa Carolina Macarrein dispuso un oficio con el fin de restablecer "el régimen de comunicación", del niño de 2 años con su papá. Para dar cumplimiento ordenó "hacer uso de la fuerza pública", lo cual fue cumplido con gran ímpetu por los actores de la Policía de Corrientes, según afirmó el abogado de la mamá del chico, Raúl Sotelo.
"La dueña de casa nada tenía que ver, era cuestión de presentarse y dialogar. De hecho, estuvo el mediador de la Policía Alejadro Bottini, pero de todos modos rompieron la cerradura de la puerta de la casa, tomaron por la fuerza a un adolescente y a su mamá que son los dueños de la propiedad, sin decirles absolutamente nada", alegó Sotelo.
"Eran efectivos de la Policía de Alto Riesgo, a quienes llaman para acciones de violencia quienes actuaron con el rostro cubierto. Se imaginan ir de esa manera para buscar a un niñito de 2 años, sin que estén presentes ninguna asistente social y tampoco la Asesora de Menores. Todo fue muy violento y arbitrario", remarcó el letrado que anticipó que se presentará ante la Justicia para denunciar lo que considera "un atropello".