Efectivos de la Comisaría de Distrito San Miguel intervinieron de manera preventiva y decidieron suspender una festividad popular donde se registraron desórdenes y tres personas resultaron demoradas.
El hecho tuvo lugar ayer por la tarde durante una celebración en honor a la Virgen de Itatí, desarrollada en un predio del Paraje Capilla. El evento, que congregaba a unas 500 personas, debió ser controlado por los uniformados tras registrarse altercados provocados por ciudadanos bajo los efectos de la ingesta de bebidas alcohólicas.
A las 15:30 el personal policial apostado en el servicio adicional detectó a un hombre arrojando una botella de vidrio dentro del predio. De inmediato fue interceptado y demorado de forma preventiva.
A las 18:00 los efectivos intervinieron con rapidez para disolver una pelea de puños inminente entre dos sujetos, logrando controlar la situación y procediendo a la demora de ambos involucrados.
Los tres ciudadanos fueron trasladados al nosocomio local, donde la médica de guardia constató que no presentaban lesiones, pero sí un evidente estado de aliento etílico.
Alrededor de las 18:30 horas, ante nuevos focos de discusiones y desórdenes aislados, y evaluando el riesgo latente para la gran cantidad de familias y niños que disfrutaban del festival, la conducción policial determinó la suspensión preventiva del evento para evitar incidentes mayores. La medida surtió un efecto positivo, lográndose una desconcentración totalmente pacífica y ordenada.
Por razones de jurisdicción, la Comisaría de San Miguel inició de oficio las correspondientes actuaciones contravencionales por infracción al Código de Faltas de la Provincia de Corrientes, con intervención de las autoridades judiciales de la UFRAC Santa Rosa. Desde la fuerza provincial se resaltó el profesionalismo del personal para resguardar la seguridad ciudadana y la paz comunitaria.