Hay al menos un brasileño intentando explicarle a sus amigos que la Argentina no es racista.
Si bien obviamente pueden existir algunos casos aislados, lo cierto es que este país históricamente le abrió sus puertas a todo el mundo dándoles derechos protegidos incluso en el preámbulo de la Constitución Nacional.
En la historia de esta chica, de quien no sabemos ni siquiera el nombre pero si que tiene un apellido coreano y por lo tanto muy corto, hay mas de una historia de amor y superación. Y emociona hasta las lágrimas.