San Carlos de Bariloche continúa consolidando su infraestructura sustentable y expandiendo las herramientas de participación ciudadana en materia de cuidado ambiental. Las autoridades municipales y los colectivos ecológicos locales confirmaron la puesta en marcha de nuevos ecopuntos estratégicos en diferentes barrios de la ciudad andina, con el fin de sumar herramientas para facilitar el proceso de reciclaje.
Esta ampliación de la red de separación de residuos en origen busca responder a la creciente demanda de los vecinos de las zonas del Alto y los kilómetros. El avance del programa no solo previene la proliferación de microbasurales, sino que optimiza de manera directa la logística de recolección y el procesamiento posterior de los materiales aprovechables.
QUÉ NUEVOS LUGARES PARA RECICLAR TIENE BARILOCHE
La red de terminales ambientales en San Carlos de Bariloche experimenta una marcada expansión territorial con la habilitación de nuevos nodos vecinales destinados a la recolección diferenciada de residuos domésticos.
A las estructuras que ya se encontraban operativas en la sede del Conicet (ubicada en Avenida de los Pioneros 2350) y en las instalaciones del Club Los Pehuenes, se acaban de integrar formalmente nuevos dispositivos bajo la coordinación de las juntas vecinales de los barrios Pinar del Lago, Melipal, Altos del Cóndor, Las Victorias y Valle Azul.
Estos dispositivos de acopio intermedio están diseñados técnicamente para la recepción exclusiva de latas de aluminio y envases de plástico PET, los cuales deben ser entregados por la comunidad completamente limpios, secos y con sus respectivas tapas plásticas removidas y separadas. El propósito estructural del programa radica en descentralizar los puntos de captación hacia la periferia urbana, simplificando la logística hogareña de los habitantes y mitigando significativamente el volumen de desechos que se depositan de manera diaria en el vertedero sanitario municipal.
Desde la cooperativa Jóvenes por Bariloche, una de las entidades impulsoras de la medida junto a diversos actores comunitarios, comerciales e institucionales, Jenifer Navarro destacó el gran compromiso ecológico detectado en la ciudadanía y la importancia de proveer infraestructura cercana para evitar los traslados de grandes distancias.
Más allá del beneficio directo sobre el entorno patagónico, la red posee una profunda impronta social y económica, dado que la cooperativa provee sustento formal y empleo registrado a cincuenta familias residentes, en su gran mayoría, en los barrios de la zona del Alto de la ciudad.