Es la semifinal esperada, el rival que siempre queremos vencer, el que trae los mejores recuerdos, a pesar de que el último enfrentamiento mundialista haya caído para su lado.
Los dos goles de Diego Maradona a la Inglaterra de Gary Lineker quedaron grabados a fuego en el inconsciente colectivo de los argentinos.
Nadie le está pidiendo a Leo Messi que los repita pero el morbo que acompañará su actuación contra el equipo británico ya genera ansiedad en todos los futboleros del mundo.
Rodrigo De Paul no le escapó a las preguntas por el próximo desafío, pero dejó en claro que lo que está en juego es solo -aunque ese 'solo' valga tanto- una semifinal de una Copa del Mundo.