A Lionel Messi solo le falta agarrar la pelota en mitad de cancha, eludir a medio equipo rival y hacer el gol, para después hacer otro gol con la mano, en la semifinal del miércoles ante Inglaterra, para decir "basta, ya hice todo, no me jodan más".
La reflexión de Tomás Rebord va en este sentido, apunta a la comparación inevitable entre el capitán del seleccionado argentino y su máximo ídolo, Diego Maradona.
El dios del fútbol dispuso las mejores semifinales posibles: los cuatro mejor posicionados en el ranking FIFA se enfrentan entre sí, los cuatro campeones del mundo, dos de ellos jugaron la última final.
Lionel Messi enfrentará a Inglaterra con el peso del partido en sí mismo -un clásico, en una semifinal- pero también con la historia de Diego cargándole en las espaldas.