El ejemplar había ingresado a mediados de febrero al Centro Aguará y se trataría de un ejemplar volantón de urutaú Nyctibius griseus, encontrado debajo de un árbol en Paso de la Patria.
Según informaciones, el animal se encontraba en buen estado de salud y sin heridas visibles. Sin embargo, al tratarse de un volantón, se lo considera como un ave joven que ya ha desarrollado plumas pero que aún no vuela con precisión, por lo que requiere cuidados particulares propios de esta etapa.
Inicialmente, se realizó una prueba de vuelo con el objetivo de reinsertarlo en el lugar donde lo hallaron, pero no fue posible. En esta fase de su desarrollo, las aves suelen permanecer en el suelo, explorando su entorno, aprendiendo a alimentarse y recibiendo protección y alimento de sus padres, que generalmente se mantienen cerca.
Dado que este juvenil no contaba con las condiciones necesarias para sobrevivir por sí solo en la naturaleza, se decidió su permanencia en el Centro con el propósito de recibir la atención adecuada hasta su liberación.
En el área de internación de aves, recibió alimentación asistida que le permitió ganar peso. Luego fue trasladado a recintos externos, donde fortaleció su musculatura y mejoró su capacidad de vuelo.
A los pocos días, estuvo listo para regresar a su hábitat y fue liberado.