El kirchnerismo está sumergido en una interna inentendible entre el sector que responde a Axel Kicillof y el que se encolumna detrás de Cristina Kirchner.
Además hay amplios espacios -que se consideran peronistas pero no comulgan con el kirchernismo-, que deben ser sumados si se pretende tener chances de derrotar a Milei.
La danza de nombres es enorme -ya quedó en el olvido el intento de posicionarse de Dante Gebel, por ejemplo- y por si se necesitaran más, Iván Schargrodsky sumó uno que no estaba en los planes de nadie.
El sacerdote jesuita Rodrigo Zarazaga es el que puso sobre la mesa el analista político, como uno con bajísimas posibilidades de quedarse con el puesto pero que algunos barajaron como alternativa.