Buenos Aires, 5 julio (NA) -- Brasil volvió a quedar eliminado en los octavos de final de un Mundial tras la derrota 2-1 frente a Noruega, un resultado que cortó una larga racha y recordó la última vez que la "Verdeamarela" había caído en esa instancia: el inolvidable clásico ante Argentina en Italia 1990, resuelto con un histórico 1-0 en Turín.
Aquel 24 de junio, el equipo de Carlos Bilardo llegaba envuelto en dudas. El debut había sido una sorpresiva derrota 1-0 ante Camerún, luego venció 2-0 a la Unión Soviética y empató 1-1 con Rumania, clasificación que apenas le alcanzó para avanzar como uno de los mejores terceros.
Con apenas tres goles a favor, dos en contra y un funcionamiento muy lejos del ideal, la Albiceleste parecía tener pocas posibilidades frente a un Brasil que había ganado su grupo con puntaje perfecto tras superar a Suecia (2-1), Costa Rica (1-0) y Escocia (1-0).
El desarrollo del encuentro confirmó todos los pronósticos. Brasil dominó de principio a fin y generó una enorme cantidad de situaciones. Müller desperdició un mano a mano, Sergio Goycochea le ganó un duelo a Careca, Dunga estrelló un cabezazo en el palo, Branco complicó con sus centros y la defensa argentina sobrevivió como pudo. El 0-0 al descanso fue un auténtico milagro para el campeón defensor.
En el complemento el conjunto de Sebastião Lazaroni mantuvo el control. Careca volvió a exigir a Goycochea, Alemão remató al palo y otro cabezazo del delantero brasileño pasó muy cerca. Sin embargo, el desgaste empezó a sentirse y Argentina encontró espacios para responder. Jorge Burruchaga obligó a una gran atajada de Claudio Taffarel y Diego Maradona comenzó a participar más.
A los 35 minutos llegó la jugada que quedó para la historia. Maradona tomó la pelota en campo propio, dejó rivales en el camino y asistió con precisión a Claudio Caniggia. El delantero eludió a Taffarel y definió con el arco vacío para el 1-0. Brasil buscó desesperadamente el empate, Müller falló otra ocasión inmejorable y Ricardo Gomes fue expulsado por derribar a José Basualdo cuando encaraba solo hacia el arco.
Argentina resistió hasta el final y consumó una de las mayores sorpresas de la historia de los Mundiales. Después eliminaría a Yugoslavia e Italia por penales para alcanzar la final, mientras que Brasil inició aquel día una extensa racha sin despedidas en octavos que recién volvió a romperse ahora, 36 años después.
AgenciaNA