La actuación del seleccionado que dirigió Sebastián Becaccece ante México fue pobrísima, lo que llamó la atención de muchos espectadores.
Las versiones de que hubo amenazas de los carteles mexicanos a los jugadores ecuatorianos, apuntando a sus familiares, corrió como reguero de pólvora.
Eduardo Feinmann lo confirmó y hasta aseguró que fueron cinco los que recibieron la comunicación, despejando el camino para que el seleccionado local avance en el certamen.