Adrián Ravier no parece ser la persona mas despierta ni capacitada para ser vocero del gobierno.
La primera vez que habló con lo periodistas no contestó preguntas, la segunda quiso hablar del trato con la prensa y compararlo con otros países pero la respuesta lapidaria lo dejó en ridículo.
Y como si todo esto fuera poco, ya tuvo que ir a dar explicaciones al programa de Feinmann sobre sus expresiones "poco felices" ya que dijo puntualmente que el que no pudiera pagar el gas tenía que abrigarse. Si, eso dijo.