Por Tona Galvaliz
¿Cómo desarrollar la capacidad psicológica para atravesar la incertidumbre sin paralizarse y construir un futuro con mayor bienestar?
Vivimos tiempos de cambios permanentes, lo que ayer parecía seguro hoy puede desaparecer; cambian los trabajos, de parejas, las formas de vincularnos, la economía, la tecnología e incluso las profesiones.
En medio de tanta transformación, muchas personas sienten ansiedad, estrés, miedo, agotamiento o una necesidad constante de control y de tener respuestas inmediatas.
El bienestar psicológico no consiste en eliminar la incertidumbre, sino en desarrollar la capacidad de convivir con ella sin perder el rumbo.
Pero ¿qué ocurre cuando las respuestas no llegan? Tal vez el verdadero desafío de esta época no sea controlar todo lo que sucede, sino aprender a sostener la incomodidad sin que ella termine controlándonos.
La psicología llama a esta habilidad tolerancia a la incertidumbre o flexibilidad psicológica; es la capacidad de seguir actuando de acuerdo con nuestros valores aun cuando no sabemos exactamente qué ocurrirá mañana.
No significa resignarse ni conformarse, significa aprender a caminar aunque el camino todavía no esté completamente iluminado.
Inmersos en una cultura de la inmediatez: Vivimos acostumbrados a obtener respuestas rápidas; si algo molesta, queremos eliminarlo, si una emoción duele, buscamos distraernos, si aparece una crisis, pretendemos resolverla inmediatamente.
Sin embargo, la vida no siempre funciona con esa lógica; algunas respuestas necesitan tiempo; algunas decisiones requieren atravesar dudas, algunos cambios importantes comienzan precisamente en momentos donde todo parece incierto.
La incomodidad no siempre es una señal de que estamos equivocados, muchas veces es la evidencia de que estamos creciendo.
¿Cuándo la incertidumbre se vuelve personal? Puede aparecer cuando perdemos un trabajo, o cuando comienza una enfermedad, o cuando termina una relación, o iniciamos una nueva profesión o sentimos que la vida nos pide un cambio pero todavía no sabemos cuál.
La fortaleza silenciosa, no es la ausencia de incertidumbre, es la capacidad de convivir con ella sin perder la dirección.
Algunas herramientas o recursos para sostener la incomodidad:
- Diferenciar lo que depende de uno y lo que no.
- No exigir certezas imposibles.
- Fortalecer la flexibilidad mental.
- Aprender a regular las emociones gestionándolas conscientemente.
- Recordar los propios recursos.
¿Como construir bienestar en tiempos inciertos? El bienestar no nace de una vida perfecta, nace de desarrollar recursos internos para enfrentar lo imperfecto.
En un mundo donde casi todo cambia, quizás nuestra mayor seguridad no provenga de las circunstancias externas, sino de la confianza en nuestra capacidad para responder a ellas.
Para ir cerrando la nota; posiblemente la vida nunca nos prometa certezas absolutas; pero sí puede ofrecernos algo más valioso: la posibilidad de convertir cada etapa de incertidumbre en un espacio de crecimiento.
Porque el bienestar no consiste en vivir sin incomodidades, sino en descubrir que, aun en medio de ellas, somos capaces de seguir construyendo el futuro que queremos habitar.
Te mando un beso inmenso TG
FB/LinkedIn: María Antonia Galvaliz.
Counselor – Logoterapia – Biodecodificación – Coaching Ontológico y Sistémico – Speaker – PNL – Coaching WingWave – Escritora Columnista – Desarrollo Humano Personal