Después del escándalo desatado por el blindaje a Manuel Adorni, la Cámara de Diputados de la Nación convirtió en ley el acuerdo de pago por $171 millones de dólares con dos grupos de acreedores (fondos holdouts que no ingresaron a los canjes anteriores).
En ese contexto, el diputado libertario Diego Hartfield defendió la iniciativa y sus declaraciones provocaron una inmediata reacción del jefe del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, quien rechazó de plano los argumentos oficialistas.
“Dejen de hablar en nombre de los fondos buitres”, expresó Martínez. Y agregó desde su banca: “Un carajo son aliados de la Argentina los buitres”.