La difusión de imágenes de una lujosa sala de videojuegos del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó un nuevo capítulo a la causa judicial que investiga presuntas inconsistencias patrimoniales y el origen de sus bienes.
La polémica se desató cuando comenzaron a circular fotografías de una sala gamer ubicada en la residencia de Adorni, dentro del barrio cerrado Indio Cuá.
Entre los objetos exhibidos, y que fueron mostrados por Nicolás Wiñazki en A24, aparece un flipper valuado en unos 8.000 dólares y máquinas arcade de colección.
Según trascendió, la Justicia también investiga el origen de los fondos utilizados en distintas adquisiciones y reformas inmobiliarias.