Buenos Aires, 17 junio (NA) – La historia de Nabil Bentaleb, uno de los jugadores de Argelia que estuvo en el partido frente a la Selección argentina, tiene un capítulo más que interesante debido a que, hace menos de dos años, sufrió un paro cardíaco que puso en riesgo no solo su carrera, sino también su vida.
En junio de 2024, mientras jugaba un partido informal con amigos, se desplomó repentinamente y debió ser internado de urgencia, según indicó un informe del Hospital Universitario Fundación Favaloro al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas en el cual se destacó que en el citado centro de salud viven todos los días historias que les recuerdan “por qué la medicina no es solo ciencia, sino también segundas oportunidades”.
Su estado fue tan delicado que los médicos tuvieron que inducirlo a un coma para estabilizarlo. Durante su recuperación, los especialistas decidieron implantarle un marcapasos-desfibrilador, un dispositivo que monitorea permanentemente el ritmo cardíaco y puede intervenir automáticamente si detecta una arritmia potencialmente mortal. En aquel momento, incluso le advirtieron que su carrera profesional podía haber terminado, indicaron desde la entidad.
Asimismo, señalaron que, tras varios meses de rehabilitación, estudios cardiológicos y seguimiento médico, Bentaleb recibió la autorización para volver a entrenarse y posteriormente regresar a la competencia oficial. Apenas unos días después de recibir el alta deportiva, marcó un gol en su primer partido con el Lille, convirtiéndose en un símbolo de recuperación y superación dentro del fútbol profesional, expresaron.
¿QUÉ ES UN DESFIBRILADOR?
Se trata de un dispositivo que se coloca debajo de la piel y está conectado al corazón mediante cables. Su función es monitorear el ritmo cardíaco las 24 horas del día y, si detecta una alteración grave que pueda poner en riesgo la vida, puede aplicar una descarga eléctrica para restablecer el latido normal en cuestión de segundos.
“Estos dispositivos se utilizan en pacientes que tienen riesgo de sufrir arritmias ventriculares potencialmente fatales o que ya atravesaron episodios como el que tuvo Bentaleb. En los últimos años, los avances tecnológicos permitieron que muchas personas con desfibriladores puedan retomar una vida activa e incluso, en casos seleccionados y bajo estricto seguimiento médico, volver al deporte profesional”, explica el Dr. Guillermo Carnero, electrofisiólogo del Hospital Universitario Fundación Favaloro.
“Hace algunos años, algo así era prácticamente impensado. Los avances en cardiología cambiaron por completo el pronóstico de muchos pacientes. Este tipo de casos también refuerza un mensaje preventivo clave: ante síntomas como desmayos, palpitaciones, dolor torácico o falta de aire durante el ejercicio, es fundamental la consulta médica. Asimismo, la disponibilidad de desfibriladores externos y la capacitación en RCP en clubes y espacios deportivos sigue siendo un factor decisivo para salvar vidas”, concluyó.
Agencia NA