La oposición debería prestarle a testimonios como el de esta mujer, que trabajó toda su vida y aun lo sigue haciendo a pesar de estar jubilada. Esta mujer que tiene una hija discapacitada. Esta mujer que apoya a Milei.
Porque cuando uno la escucha no está oyendo las arengas libertarias del núcleo duro que quiere dar la batalla cultural a través de las redes sociales.
Aquí es donde el oído debe estar más atento, sigue apoyando al gobierno porque dijo que iba a revisar la cantidad de subsidios por discapacidad que había -lo cual no es malo en sí mismo, hasta podría haber sido parte de la ‘sintonía fina’ que prometía la campaña de Cristina en 2011- y odenar el área.
Todavía no parece importarle que no solo no se haya cumplido sino que sea un desastre de corrupción y desorganización el ANDIS. No hay que enojarse, hay que saber escuchar.