La Cámara de Diputados de la Nación aprobó y giró al Senado el proyecto de ley del "Súper RIGI", un nuevo régimen diseñado en forma exclusiva para el desarrollo de actividades económicas de alto valor estratégico.
Con 130 votos afirmativos, la iniciativa avanza con el requisito de que los proyectos contemplen una inversión mínima de 1.000 millones de dólares y el compromiso de ejecutar al menos el 20% de esa cifra en sus primeros dos años, a cambio de un potente paquete de beneficios fiscales, cambiarios y aduaneros.
La normativa aprobada pone un fuerte foco en la tecnología y la transición energética, abarcando sectores clave como la inteligencia artificial, mega data centers, la cadena del litio, la manufactura de baterías, el hidrógeno verde, reactores nucleares SMR y la industria aeroespacial. Para garantizar la viabilidad local de estas megainversiones, el texto establece que las provincias y municipios que se sumen voluntariamente deberán adecuar su normativa local, aceptando un tope del 0,5% en Ingresos Brutos y tasas que no estén vinculadas a las ventas.
En materia impositiva, este nuevo esquema profundiza significativamente los incentivos ya vigentes en el RIGI tradicional: reduce la tasa del Impuesto a las Ganancias del 25% al 15% y fija una amortización acelerada del 60% en el primer año y 20% en los dos siguientes. Además, otorga de forma inmediata la exención total de derechos de exportación y libera de aranceles a todas las importaciones necesarias para la puesta en marcha de los nuevos emprendimientos industriales.
Al respecto, el diputado nacional de La Libertad Avanza, Lisandro Almirón, defendió con firmeza la media sanción en el recinto destacando que el país inicia un proceso de transformación frente a las viejas recetas fiscales: "El Súper RIGI no es solo una herramienta fiscal, es el motor que va a transformar el potencial de nuestros recursos en realidades industriales concretas. Es una ley sólida pensada para lo nuevo, para lo tecnológico, que crea un ecosistema para la gente que de verdad quiere venir a invertir en el país de manera transparente".
En el cierre de su discurso, Almirón contrapuso el modelo que propone este régimen con las políticas del pasado: "Frente a quienes solo entienden la economía bajo tres fórmulas —crear impuestos, emitir descaradamente y tomar deuda para no pagarla—, este proyecto viene a cambiar la aguja de la economía real generando empleo genuino y tecnología de punta. Con esta media sanción, le estamos diciendo al mundo que la Argentina se convierte en un socio confiable y competitivo para proyectos que requieren previsibilidad a largo plazo".