El caso es tremendo. Delincuentes le prendieron fuego la humilde zapatería a un abuelo de 75 años en La Falda, Córdoba. Según él denunció, quienes lo hicieron son los mismos que durante años le robaban el pegamento y lo usaban para drogarse."Alguien lo hizo porque yo puse una traba para que me dejen de robar”, aseguró Alberto Salvatori en diálogo con medios de la provincia de Córdoba.
El jubilado, que hace 20 años se dedica a la profesión y ahora lo perdió todo, contó que había cambiado el cemento que usaba para reparar los zapatos para que los ladrones dejen de utilizarlo como estupefaciente.
Alberto es un zapatero muy conocido en esa localidad del Valle de Punilla y varios vecinos le ofrecieron ayuda. Sin embargo, además de la vivienda y negocio se arruinaron todas sus máquinas. “La pérdida fue de unos 600.000 pesos, que son irrecuperables para mí”, dijo apenado.