Feroz ataque en banda: entraron a una vivienda, golpearon a uno de sus ocupantes y hubo demora policial en llegar al lugar
Ocurrió en la madrugada de ayer domingo sobre calle Rivadavia al 300, en la ciudad correntina de Santo Tomé. Una patota perseguía a dos jóvenes, invadió una propiedad privada y le propinaron un botellazo en la cabeza al hijo del propietario. Hay dos detenidos. Vecinos denuncian que ello ocurre a raíz del funcionamiento de un boliche cercano. Al llamar a una comisaría los efectivos no concurrieron porque el lugar, no era de su “jurisdicción”.
Una violenta agresión perpetrada por una patota alteró la madrugada de este domingo en el centro de Santo Tomé. El grave hecho de inseguridad terminó con un joven con lesiones varias en su cuerpo, daños materiales en una vivienda y un automóvil con serios destrozos.
El episodio se desencadenó poco después de la 01:00 de la mañana en un domicilio de la familia Ortega, ubicado en calle Rivadavia al 300 (entre Sarmiento y Uruguay). Según los datos recabados, una patota ingresó a la propiedad privada a los empujones mientras perseguía a otros dos jóvenes que intentaban resguardarse del ataque.
Al escuchar los ruidos extraños, el hijo del dueño de casa, un joven de 21 años de edad, salió al garaje para verificar la situación. En ese momento fue abordado por los agresores, quienes sin mediar palabras le propinaron un botellazo en la cabeza y múltiples golpes en el cuerpo. A pesar de las heridas, la víctima logró resistir el ataque y expulsar al grupo hacia la vía pública.
Lluvia de piedras y destrozos
Una vez fuera del inmueble la patota arremetió con furia contra la propiedad. Vecinos testificaron que los jóvenes lanzaron piedras, cascotes y botellas contra el frente del inmueble. Los proyectiles impactaron de lleno en el automóvil de la familia damnificada provocando serios destrozos.
Ya entrada la mañana del domingo, el joven herido fue trasladado al Hospital «San Juan Bautista», donde los médicos de turno le realizaron las curaciones correspondientes y constataron la gravedad de las lesiones recibidas.
Falla en el servicio de llamada de emergencias
La odisea de la familia Ortega se agravó al momento de pedir auxilio de forma urgente. Según se estableció luego, el propietario intentó comunicarse con el servicio de emergencias, pero la línea telefónica no se encontraba en funcionamiento.
Ante la desesperación, llamó al abonado 101 y fue atendido por la Comisaría Segunda. Los operadores alegaron que el barrio afectado "no correspondía a su jurisdicción". La familia se vio obligada a salir a la calle por sus propios medios para localizar físicamente a una patrulla en la vía pública.
Tras el aviso directo en la calle, un móvil de la jurisdicción correspondiente acudió al lugar. Los uniformados lograron detener a dos de los atacantes: uno con domicilio en el barrio San Martín y otro en el barrio René Favaloro, ambos mayores de edad. Hay un tercer implicado formalmente identificado y la Policía trabaja para identificar al resto de los violentos.
Zona crítica por la salida del boliche
Los residentes de calle Rivadavia, especialmente en el tramo que va desde Centeno hacia la calle Frondizi, expresaron su profunda preocupación.
Aseguraron que los desmanes y peleas son una constante los fines de semana debido a la cercanía de un local bailable ubicado a solo tres cuadras del lugar del ataque.
Con información de digitalsantotome