La víctima fue sometida a las vejaciones desde los 5 y hasta los 12 años. El depravado tenía un perfil de "ciudadano ejemplar" para sus conocidos. Lo condenaron gracias al testimonio de la jovencita en Cámara Gesell.
Un hombre, de 57 años, fue condenado a 12 años de prisión en lo que, para la Justicia correntina, es un fallo inédito. El sujeto abusó sexualmente de su hijastra desde que ella tenía cinco años. Las vejaciones se repitieron durante siete años, en los cuales el depravado se mostraba con un "ciudadano ejemplar" para sus allegados. Lo destacable es que para la condena, los jueces tomaron en cuenta las declaraciones de la jovencita en la Cámara Gesell y las pericias psicológicas, hecho que sienta precedente para casos similares en los que es más difícil comprobar el sometimiento físico.
"No quiero que vaya a mis 15… Ese tipo me jodió la vida". Ese fue el inicio de la confesión que la adolescente le hizo a su madre, luego de tantos años de sometimiento. La mujer no dudó del testimonio de su hija y la acompañó a hacer la denuncia. Ayer, cuando se cumplieron cuatro años desde que se inició la causa, el abusador fue condenado.
El hecho causó estupor entre los vecinos de las inmediaciones del barrio Popular de la Capital, para quienes el acusado de apellido Alcaraz, se mostraba como un ciudadano modelo. Según explicó Juan Arreguín, abogado de la víctima, siempre se mostró muy amable con sus conocidos; también era allegado a la Iglesia; a tal punto que llegó a ser el responsable de llevar la Eucaristía a los enfermos tras las misas en la capilla San Ramón.
Puertas adentro sin embargo, y cuando quedaba a solas con la menor, la sometía a todo tipo de abusos. Arreguín señaló que se trata de una persona consciente de lo que hacía: "Siempre evitó penetraciones, pero realizó todas las aberraciones que están obviamente penadas por la Justicia".
Tras años de investigación y pericias psicológicas, el depravado fue condenado y lo nuevo de este caso, es que se tomó en cuenta la contundencia de las declaraciones de la víctima en Cámara Gesell. "Teníamos el temor que las pruebas no fueran contundentes en comparación de otros hechos, pero la Justicia obró de la mejor manera esperada", agregó el abogado.
Finalmente, un hecho determinante para dictar condena fue la declaración de Alcaraz. Dijo que la víctima lo buscaba, sin tener en cuenta que hablaba de una niña de cinco años. "Un testimonio común que tienen los depredadores sexuales", completó Arreguín.