Julio César C. se presentó junto a su abogado ante las autoridades judiciales que tienen a su cargo la causa por el asesinato de Ulises Bajales, quien fue ultimado en el Cichero.
Al cierre de edición, desde la Policía se confirmó a este medio que se entregó Julio César C., quien estaba siendo buscado desde finales de abril, cuando ocurrió el asesinato de otro muchacho llamado Ulises Bajales, por el cual está sospechado de ser el autor.
Bajales fue ultimado en el barrio capitalino Cichero y se cree que pudo haberse tratado de un ajuste de cuentas.
Lo cierto es que luego de que se cometiera el homicidio de Bajales, quien era conocido como “Tyson”, se produjo la fuga de Julio César C., y había rumores de que huyó en canoa con rumbo a Paraguay.
Más allá de esto, lo cierto es que ayer junto a su abogado se presentó el sospechoso de homicidio ante el Juzgado que lleva la causa. Luego de esto, fue alojado en la comisaría Cuarta, donde permanecía hasta ayer.
El caso
Durante la madrugada del 28 de abril, Bajales llegó al la esquina de Perú y Coronel Pringles con un amigo de apellido Villalba. Al parecer, la intención de ambos era comprar droga a un vendedor que salió al encuentro de los dos.
Sin embargo, lo que aparentemente iba a ser una transacción habitual de drogas, se salió de control cuando comenzó una discusión entre el “dealer”, que sería Julio César C., y Bajales.
Según testigos, el primero extrajo una pistola 9 milímetros de entre sus ropas y comenzó a amenazar a Bajales y a Villalba. Los increpó reiteradas veces y hasta los hizo desnudarse.
Luego, sin más, comenzaron los disparos, dos de los cuales impactaron en Bajales: uno en el pecho y otro en una de sus piernas.
Villalba corrió con mejor suerte y pudo escapar del ataque, al tiempo que el tirador huyó con rumbo a la costa del río Paraná.
Tras el silencio, volvieron los gritos pero esta vez eran de desesperación y pedidos de auxilio.
Villalba y un hermano de la víctima lograron transportarlo a bordo de un vehículo hasta la avenida Armenia, donde una ambulancia trasladó a Bajales al Hospital Escuela. Minutos después, falleció como consecuencia de las heridas.
Para cuando la Policía inició la búsqueda del sospechoso del homicidio, Julio César ya había huido del lugar, presumiblemente en una canoa con motor de su propiedad.
“Los hizo humillarse y luego lo mató a tiros”, dijo a época en esa oportunidad Félix Barboza, jefe de la Policía de la Provincia de Corrientes.
Tanto Bajales como Julio César se conocían a la perfección.
Al parecer, la víctima era un cliente asiduo de su perpetrador, por lo que se barajan varias hipótesis.
“Bajales tenía por lo menos 15 denuncias y varias causas abiertas por robos y hurtos, mientras que Julio César tiene tres causas abiertas por supuesto hurto, por narcotráfico y otra por amenazas, pero no se descarta ninguna hipótesis. Julio César se dedicaba al narcomenudeo. Vendía marihuana y su fachada era la de mallonero. La víctima también se dedicaba a la pesca”, indicó Barboza.