En la localidad correntina de Virasoro la policía rural de la provincia logró desbaratar la comercialización de 205 kilos de carne, en mal estado, producto de abigeato en esa zona del noroeste correntino.
Lo que empezó con una investigación por abigeato terminó destapando algo mucho más grande. La Policía Rural de Virasoro descubrió que un presunto cuatrero estaría abasteciendo de carne a una carnicería de la ciudad.
Los allanamientos permitieron secuestrar más de 205 kilos de carne vacuna que no tenía documentación, sellos sanitarios ni controles bromatológicos, y que además presentaba restos de tierra y pasto.
La pesquisa llevó a los investigadores hasta la carnicería "La Familia" y posteriormente a una vivienda donde fue secuestrado un automóvil que habría sido utilizado para transportar la carne.
Dentro del vehículo encontraron manchas compatibles con sangre de animal, mientras que en los distintos procedimientos también se incautaron teléfonos celulares, dispositivos digitales y más producto cárnico almacenado en freezers. Un dato que llamó la atención de los investigadores es que el mismo automóvil ya había sido secuestrado en 2025 en otra causa relacionada con abigeato.
Al drama de los productores rurales que pierden sus animales, producto del abigeato, se suma otro, cuando esa carne termina en la mesa de una familia sin controles sanitarios, sin origen conocido y poniendo en riesgo la salud de todos.