La Policía Bonaerense detuvo a la abogada Leticia Tortosa acusada de haberle entregado a Leandro Aranda el teléfono celular utilizado para planificar junto con su novia el intento de copamiento de la comisaría 1a. de San Justo donde resultó gravemente herida la sargento Rocío Villarreal.
La sospecha de la fiscal de La Matanza que investiga el caso, Alejandra Núñez, es que fue Tortosa durante una visita a la seccional quien llevó oculto y le entregó a Aranda (22) el smartphone que le fue secuestrado y donde se encontraron distintos mensajes preparativos del intento de rescate.
"Se determinó por el testimonio de uno de los detenidos alojado con Aranda que el sospechoso había recibido un teléfono celular por parte de su abogada, quien aprovechando su condición de letrada, ocultó el aparato en sus partes intimas. Esta situación fue corroborada, ya que en el registro de visitas de detenidos en la comisaría figura la mencionada facultativa y según el análisis del teléfono secuestrado en los calabozos, coincide la primera comunicación con el día de la visita que realizó la defensora al detenido", explicaron fuentes policiales.
El testimonio fue corroborado con el registro de visitas de detenidos de la comisaría, donde consta que el día que Tortosa fue a ver a su cliente a la seccional se produjo la primera comunicación entre el celular de Aranda y el de su novia, Zahira Ludmila Bustamante (19), detenida como presunta organizadora del ataque.
Por la maniobra, la fiscal de La Matanza imputó a la abogada Tortosa como partícipe de la tentativa de homicidio agravada, de la que resultó víctima la sargento Rocío Alejandra Villarreal (25). La abogada fue apresada por efectivos de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de La Matanza y en las próximas horas será indagada por la fiscal Núñez.
El caso
El hecho ocurrió a las 5 de la madrugada del lunes pasado en la comisaría de San Justo, donde un grupo de al menos cuatro delincuentes vestidos de policías, armados y con una herramienta cortacandados intentó copar la seccional entrando a los tiros para liberar a Aranda.
El ataque fue resistido por los cuatro policías que había en la oficina de guardia y los delincuentes tuvieron que escapar sin poder concretar el rescate. Como consecuencia del tiroteo, la sargento Villarreal recibió un balazo en el pecho que lesionó varios órganos, le destruyó una vértebra y afectó la médula, por lo cual no tiene sensibilidad en sus miembros inferiores. La Nación