Lo que comenzó con un control de rutina en el puesto caminero de Guayquiraró terminó destapando una historia mucho más grande. La Policía Rural de la localidad correntina de Sauce detectó a un grupo de cazadores que transportaba armas, municiones y elementos utilizados para la actividad cinegética sin la documentación correspondiente.
Esa pista fue el punto de partida de una investigación que llevó a los efectivos hasta un establecimiento rural donde, presuntamente, se desarrollaban actividades de caza ilegal.
El allanamiento dejó al descubierto un verdadero arsenal: armas de distintos calibres, abundante munición, equipos de caza e incluso un silenciador.
Pero lo más impactante apareció después: cerca de 200 kilos de carne de ciervo silvestre que habría sido obtenida mediante la caza furtiva. Todo fue secuestrado por orden judicial y la investigación continúa para determinar el alcance de las actividades desarrolladas en el lugar.