Anoche en Santo Tomé, localidad correntina ubicada sobre la costa del Río Uruguay frente al sur de Brasil, se realizó una reunión clave entre la Policía Rural y Ecológica de la provincia, Prefectura Naval, Gendarmería, Poder Judicial y la Dirección de Coordinación Interior. El objetivo: unir fuerzas y coordinar tareas de prevención ante el ingreso de ciudadanos brasileros a la costa argentina.
Tras las publicaciones periodísticas de los últimos días, sobre importantes robos de hacienda y faena clandestina en campos correntinos por parte de cuatreros brasileños, de inmediato se pusieron en marcha controles con embarcaciones, drones y patrullajes a pie ya caballo.
Del encuentro participaron comisarios de la policía correntina, un fiscal rural, prefectos y comandantes de gendarmería. Todos coordinarán patrullajes en toda la zona del Río Uruguay, zona de frontera entre Corrientes (Argentina) y el sur brasileño.
La queja de los productores ganaderos es que, además de sentirse desprotegidos, sospechan de ciertas zonas liberadas ya que no hay detenciones ni controles de las fuerzas de seguridad provinciales, ni federales.