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Opinión del Lector

Lo que ves habla de vos

Tona Galvaliz

Por Tona Galvaliz

Neurociencia, emociones y sentido: cuando la vida parece mostrarnos aquello en lo que pensamos

Alguna vez sentiste que “algo” comenzó a aparecer “por todos lados” justo cuando “ocupaba” intensamente tu mente?

Buscás quedar embarazada y empezás a ver mujeres embarazadas en cada lugar al que vas,

pensás en cambiar de trabajo y de repente escuchás conversaciones sobre nuevas oportunidades laborales; te interesa comprar determinado auto y comenzás a verlo repetidamente por la calle; atravesás una separación y pareciera que cada canción habla exactamente de tu dolor.

Pero esto también sucede en aspectos más profundos y silenciosos de la vida cotidiana,: por ejemplo: Si estás atravesando una crisis económica, quizás comenzás a registrar solamente noticias negativas sobre dinero; si temés ser abandonado, podés interpretar pequeños silencios como señales de rechazo; si creés que nadie te valora, probablemente recuerdes más las críticas que los elogios; si soñás con emprender, comenzás a detectar personas, ideas o contactos vinculados a ese proyecto; si estás atravesando un duelo, pareciera que todo te recuerda lo perdido; si vivís esperando que algo salga mal, muchas veces tu mente se vuelve experta en detectar amenazas.

Muchos lo llaman señales, otros creen que es casualidad, algunos hablan de manifestación; sin embargo, la neurociencia también tiene una explicación muy interesante.

Te cuento, existe en nuestro cerebro un mecanismo llamado Sistema de Activación Reticular Ascendente (SARA), es una red neuronal ubicada en el tronco encefálico, en la base que conecta el cerebro con la médula espinal, y funciona como un filtro entre la enorme cantidad de estímulos que recibimos y aquello a lo que nuestra conciencia presta atención.

En palabras simples: tu cerebro recibe millones de datos por segundo; sería imposible procesarlos todos conscientemente, por eso el SARA selecciona y prioriza aquello que considera relevante para tu supervivencia, tus emociones, tus metas, tus preocupaciones, tus miedos o tus deseos actuales.

Es como si el cerebro dijera: “Esto es importante para vos ahora, prestá atención” allí ocurre algo fascinante, ejemplos:

Una mujer que desea ser madre comienza a registrar bebés por todas partes, una persona que sufrió una traición puede volverse hipervigilante y sospechar incluso de conductas inocentes, alguien enfocado en crecer profesionalmente empieza a detectar oportunidades donde antes veía obstáculos, una persona obsesionada con la enfermedad puede encontrar síntomas en cada sensación corporal.

No es que el mundo cambie repentinamente, lo que sucede es que muchas veces cambia el filtro con el que lo observamos.

Esta frase resumen dicho mecanismo: “Las cosas no son como son, sino como las observamos, y las observamos según cómo somos.”

Nuestra historia personal, nuestras heridas, creencias, deseos y nivel de conciencia influyen enormemente en cómo interpretamos la realidad.

Dos personas pueden atravesar una misma situación y darle significados completamente distintos: una puede ver una crisis como una tragedia y otra como una oportunidad de reinvención.

Desde la psicología esto también se relaciona con la atención selectiva, el sesgo de confirmación y la llamada ilusión de frecuencia, dicho de otro modo: aquello que ocupa nuestro mundo interno suele ganar protagonismo en la forma en que percibimos el mundo exterior.

Pero este fenómeno también nos invita a ir más profundo, para repensarnos:

¿Cuántas oportunidades dejamos pasar porque estamos atrapados en viejas heridas?

¿Cuántas señales de amor no vemos porque estamos esperando abandono?

¿Cuántas bendiciones ignoramos por estar enfocados únicamente en lo que falta?

¿Cuánto de nuestra realidad está condicionado por la manera en que elegimos mirar?

Viktor Frankl sostenía que incluso en medio del sufrimiento el ser humano conserva la libertad interior de encontrar sentido.

Carl Jung hablaba de sincronicidades: coincidencias significativas que muchas personas sienten como señales del camino.

Tal vez la neurociencia explica el filtro mental, la psicología explica nuestras heridas, y la espiritualidad intenta comprender aquello que todavía sigue siendo misterio. Quizás todas tengan algo valioso para enseñarnos. La gran pregunta no es solamente qué aparece frente a vos, la verdadera pregunta es: ¿Qué estás entrenando a tu mente, a tu corazón y a tu espíritu para encontrar cada día? lo qué es lo mismo: ¿Desde qué mirada estás construyendo la realidad que habitás?

Porque tal vez cuando transformamos nuestra mirada interior, también comienza a transformarse el mundo que percibimos afuera.

Te mando un beso inmenso TG.

IG Tona Galvaliz.

FB/LinkedIn. María Antonia Galvaliz.

Counselor-Logoterapia-Biodecodificación- Coaching Ontológico y Sistémico- Speaker- PNL- Coaching WingWave- Escritora Columnista- Desarrollo Humano personal.

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