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Opinión del Lector

Lo que heredamos sin darnos cuenta

Tona Galvaliz

Por Tona Galvaliz

¿Sabías que no somos tan libres cómo creemos? solemos repetir historias del ayer familiar, donde lo que no se resolvió, se repite con patrones, cargas, culpas, secretos invisibles que pesan en silencio.

Quizás alguna vez te preguntaste porque te pasan ciertas cosas, porque repetís situaciones, vínculos o emociones que te duelen, dañan, como algo que vuelve una y otra vez.

Puede que pienses que todo eso es solo tuyo, que nace en tu historia, en tus decisiones, en lo que hiciste o dejaste de hacer,…..pero ¿y si no fuera tan así?

En tu familia hay cosas que conocés y otras que no, cómo ser historias difíciles, pérdidas, silencios, secretos, culpas, situaciones que en su momento no pudieron resolverse o que, por dolor, quedaron guardadas; y aunque no se hablen, eso no desaparece, de alguna manera sigue estando.

Muchas veces, sin darte cuenta, sos vos quien continúa con esas circunstancias, no porque lo elijas, sino porque de algún modo lo heredaste.

Lo transgeneracional, en palabras simples: Hay cosas que se transmiten en la familia más allá de lo biológico, no solo heredas rasgos físicos, también formas de sentir, de reaccionar, de vincularte con otros y con vos mismo. Quizás, sin darte cuenta, puede que estés:

  • Repitiendo historias
  • Atravesando conflictos parecidos a los de otros

  • Sintiendo culpas que no entendés

  • Cargando con miedos que no sabés de dónde vienen

  • Sosteniendo lugares que alguien antes ocupó

Y eso, muchas veces, genera confusión, cansancio y una sensación interna difícil de explicar.

Algunas lealtades invisibles: Por amor, por pertenecer, por ese lazo profundo que te une a tu familia, podés estar siendo fiel a esa historia sin darte cuenta, y es lo que se conoce como “lealtades invisibles”.

Como si algo dentro tuyo dijera: “yo sigo esto”, “yo lo continúo”, “yo no lo traiciono”.

Entonces repetís, sostenés o incluso intentás reparar algo, aunque eso te duela, te limite o te haga sentir atrapado.

¿Sabías qué lo que no se habla, pesa? Cuando en una familia hubo secretos, duelos no resueltos o situaciones dolorosas que se ocultaron, eso no desaparece. Queda en el ambiente, en los vínculos, en lo que se siente, aunque nadie lo nombre y muchas veces sos vos (sin saberlo) quien carga con eso, como si estuvieras “pagando” una deuda que no es tuya,

o intentando cerrar una historia que empezó mucho antes de vos.

Entonces ¿sos libre?, Lamentablemente no del todo, pero tampoco estás condenado. La clave no es negar tu historia, ni rechazarla, sino empezar a mirarla con más conciencia.

El comienzo del cambio se da cuando te animás a preguntarte: ¿por qué siempre me pasa lo mismo? ¿de dónde viene esto que siento? ¿hay algo en mi familia que se repite? Momentos en que algo empieza a moverse. Lo que estaba oculto se hace visible, lo que parecía destino empieza a tener sentido, y desde ahí aparece algo muy valioso: La posibilidad de elegir distinto, representando una libertad más profunda, y no se trata de romper con tu familia, sino de comprenderla, de poder decir ah!, “Esto viene de antes, pero no tiene por qué seguir en mí”. Ahí empieza una libertad más consciente, más real, más propia.

¡Sí! Todos de una u otra manera heredamos historias, pero también tenemos la posibilidad de transformarlas, el verdadero cambio comienza -al entender la propia historia- y puede que ese sea el primer paso para transformarla y decidir el propio camino y destino.

Te mando un beso inmenso TG.

IG Tona Galvaliz

FB/LinkedIn María Antonia Galvaliz

Counselor-Logoterapia-Biodecodificación- Coaching Ontológico y Sistémico- Speaker- PNL- Coaching WingWave- Escritora Columnista- Desarrollo Humano personal.

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