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Opinión del Lector

La justicia empieza en casa

Tona Galvaliz

Por Tona Galvaliz

Hoy comparto una mirada sobre cómo la justicia social comienza en lo cotidiano, en el hogar y en nuestros vínculos más cercanos.

Cuando se habla de una sociedad más justa e igualitaria, el foco suele ponerse en las grandes estructuras: el Estado, las leyes, la economía etc., sin embargo, hay un punto de partida más cercano y familiar: el hogar.

La familia -en cualquiera de sus formas- es la primera célula social, allí se aprende- muchas veces sin palabras- que es lo justo, que es válido, quién tiene lugar y quién queda relegado, en definitiva es allí donde nos cimentamos y adquirimos lo que creer, el cómo ser, qué valorar, y no se trata solo de lo que se dice, sino de lo que se vive en lo cotidiano (los ejemplos).

¿Cómo se reparten las responsabilidades? ¿Quién toma las decisiones? ¿Se escucha a todos por igual? ¿Hay espacio para el error o solo para la exigencia? Estas preguntas personales tienen un impacto profundamente social, porque una sociedad más justa difícilmente pueda construirse si en los espacios privados se naturalizan la desvalorización, el silencio, la invisibilidad de alguien, el abuso de poder en los vínculos, la violencia, la agresión, la discriminación etc.

La conciencia social responsable no empieza en los discursos públicos ni en las grandes causas, empieza en lo más cercano e íntimo: en cómo miramos al otro, en cómo resolvemos los conflictos, en cómo ejercemos el poder que, en mayor o menor medida, todos tenemos.

Ser justos en casa implica revisar nuestros hábitos vinculares, implica preguntarnos si damos lugar a la palabra del otro, si somos coherentes, honestos entre lo que decimos y lo que hacemos, si podemos reconocer nuestros errores, porque la desigualdad no siempre se expresa en hechos visibles; muchas veces habita en gestos mínimos, en omisiones, en pequeñas asimetrías que se vuelven costumbre.

“Cómo es adentro es afuera”

Desde ese primer núcleo, todo se proyecta, lo que se aprende en casa se replica en la comunidad, en el trabajo, en espacios públicos, en la forma en que convivimos con otros; así, la justicia no es una idea abstracta, es una práctica concreta en el día a día.

Y no se trata de hacer grandes actos, sino de volver consciente lo cotidiano, cada elección, lo que toleramos, lo que señalamos, lo que sostenemos, es también una toma de posición social.

Tal vez no podamos cambiar de inmediato las grandes desigualdades del mundo, pero sí podemos empezar por no reproducirlas en nuestros propios espacios, acciones qué sí dependen de cada quien.

Porque la transformación real no empieza afuera, empieza en lo privado, en la diaria silenciosa, en aquello que nadie ve, y entonces, surgen preguntas: ¿qué tipo de justicia estás construyendo, cada día, dentro de tu propia casa, de tu espacio vital? ¿Qué aprende de mí, cada día, quien convive conmigo? ¿Cuánta equidad hay en mis vínculos más íntimos? ¿Qué modelo de convivencia estoy enseñando sin darme cuenta? ¿Qué puedo empezar a hacer distinto, hoy, con quienes amo? ¿Y si el cambio que espero empezara por mí?

Cómo revertir errores en lo cotidiano:

1. Tomar conciencia: ver lo que antes no veías y nombrarlo sin excusas, porque lo que no se reconoce, se repite.

2. Escuchar de verdad: dar lugar al otro, incluso cuando incomoda. Pregunta clave: ¿Qué siente el otro que yo no estoy viendo?

3. Revisar roles y dinámicas: observar si hay desequilibrios, porque la justicia también es distribución de poder.

4. Pedir disculpas con responsabilidad: reconocer el daño, no minimizar y cambiar la conducta. Reparar es más que arrepentirse.

5. Practicar pequeños cambios sostenidos: escuchar más, imponer menos, validar más, controlar menos.

6. Aceptar que es un proceso: ser más justo es una práctica, no un logro definitivo.

Te regalo esta frase: “La justicia no empieza cuando el mundo cambia, empieza cuando alguien, en silencio, decide hacer las cosas más humanas, mejor y distinto”

Te mando un beso inmenso TG.

IG Tona Galvaliz

FB/LinkedIn María Antonia Galvaliz

Counselor-Logoterapia-Biodecodificación- Coaching Ontológico y Sistémico- Speaker- PNL- Coaching WingWave- Escritora Columnista- Desarrollo Humano personal.

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