Tal es el nivel de impunidad que maneja el Jefe de Gabinete Manuel Adorni, que las refacciones en su casa incluyeron una cascada de dudoso gusto estético, pero además el arquitecto que declaró como testigo, por lo que tenía obligación de decir la verdad, se autoincriminó al reconocer que no facturó por su trabajo.
Tanto se expuso el arquitecto que Alejandro Fantino amenazó con carpetearlo, cosa que finalmente pasó, pero con cosas tan menores como “acusarlo” de ser K cuando bastaba revisar sus posteos para entender lo contrario.
Ahora, y para los que dudaban de los dichos del arquitecto Tabar, Nicolás Wiñazki mostró el contrato entre ambos, a pesar de que Adorni siga intentando negarlo.