Si hay algo que en Argentina hace mella en los políticos, eso es la corrupción. Basta que caiga sobre uno de ellos una acusación con fundamento para que la mirada de la sociedad sea otra.
Karina Milei aumentó geométricamente su patrimonio sin que haya nada que lo justifique y Viviana Canosa decidió que ese era un buen punto para empezar a martillar.
Con Alejandro Fantino tratando de defender lo indefendible, e intentando tirar una bomba de humo distrayendo con el crecimiento del patrimonio de Máximo Kirchner, Canosa no se la dejó pasar.
La conductora de la lavandina para enfrentar al Covid unió a los dos en la mismo bolsa y siguió pegándole a Karina Milei.