Adelante de familias con chicos un grupo de churreros se cruzó con otro de vendedores ambulantes y comenzaron a volar golpes, patadas y canastazos.
Obviamente la seguridad brillaba por su ausencia y los turistas de Mar Azul se sintieron desamparados ante el nefasto espectáculo.
La temporada viene muy floja a nivel ventas y los vendedores se diputan como pueden los sectores más activos y con más turistas de la playa.
Por el altercado no hubo detenidos ni se registraron heridos de gravedad.