“Después de la pandemia consiguió un muy trabajo en el Hospital Italiano, pero se hizo echar y puso todo su dinero en $LIBRA, porque es super libertario”, lo describió una joven familiar de Matías Ozorio.
Ozorio se alistó a las huestes de Pequeño J, el narco peruano buscado en todo el país tras el triple femicidio de Florencio Varela, donde trabajaba como sicario.
Desde el barrio de Barracas, esta familiar dio su testimonio a los periodistas de espalda a las cámaras para no ser reconocida y lo catalogó como un ‘perejil’ dentro de la organización.