Con más de cien mil personas en las calles, los noruegos recibieron a sus jugadores como si hubiesen ganado la Copa del Mundo dándoles muestras de cariño por las grandes actuaciones que tuvieron en el certamen.
Este lunes por la tarde, con el sol del verano noruego, los hinchas llenaron los jardines del Palacio Real abarrotando su plaza que se extendía por la calle principal, Karl Johans gate, mientras la selección asistía a una audiencia con el rey Harald.
Al finalizar, los integrantes del equipo y el cuerpo técnico salieron a saludar con la Guardia Real en posición de firmes detrás, donde realizaron un "remo vikingo", con los miles de hinchas sentados y con el príncipe heredero Haakon en el tambor.