Gastón Montepeloso, jefe de la Policía Federal, manejaba alcoholizado y a más de 150 kilómetros por hora, cuando cruzó de carril en la Ruta 6 y embistió a otro vehículo.
Allí viajaba Vanesa Escalante, una mujer de 36 años, junto a su esposo y su hija. Pero, a raíz de la fuerte colisión, la mujer perdió la vida en el accidente luego de que el automóvil volcara tras el impacto.
El test de alcoholemia realizado tras el siniestro arrojó 0,48 gramos de alcohol en sangre, un valor incompatible con la conducción segura y agravado por la velocidad extrema a la que circulaba.
Pese a la gravedad del hecho, el juez de Garantías de Luján, Luis Marcelo Giacoia, rechazó el pedido de detención y dispuso la libertad del imputado al considerar que mantenerlo preso resultaba “desproporcionado”.
Montepeloso fue imputado por homicidio culposo y quedó en libertad bajo una serie de restricciones. Si bien desde la Policía Federal informaron que el funcionario fue pasado a disponibilidad y que se inició un sumario interno, la decisión judicial generó una fuerte indignación.
El esposo de Vanesa expresó su dolor en una frase que resume la tragedia: “Le pido perdón a mi señora, no la pude sacar del auto”.