Está bien Luis, es como vos decís. La enorme cantidad de horas que le dedicaste a Cristina Kirchner, el lugar que tenés dentro de los medios hegemónicos y el odio que emanas hacia ella, son apenas un error de apreciación nuestro.
Menos mal que nos avisaste, estábamos confundidos, nosotros creíamos que sí, que estabas obsesionado y, de paso, hacías buen dinero pegándole día y noche.
Lo de día y noche es literal, porque abrías las mañanas en la radio hablando de ella y cerrabas la jornada en la pantalla de la televisión haciendo lo mismo.
Gracias Luis, ahora nos queda mucho más claro, lo bueno sería que vos mismo te lo creyeras.