Finalmente Lionel Messi no viajará al país para encabezar un festejo con los hinchas, una decisión que terminó por desactivar el operativo que el Gobierno nacional venía preparando junto a distintas áreas de seguridad.
La noticia se da a conocer en un contexto complicado donde la represión está a la orden del día en cada intento de festejo por parte de los argentinos, tal y como sucedió inclusive luego de la final durante un banderazo en apoyo a la selección.
Pero las tensiones no ocurrieron solo en la calle sino también ante los ojos del mundo, cuando los jugadores de la Selección Nacional desplegaron una bandera de Malvinas tras el partido contra Inglaterra, actitud que fue criticada por integrantes del gobierno argentino.
En ese contexto, la decisión de Messi de no regresar para protagonizar un acto junto a los hinchas terminó frustrando la posibilidad de una celebración masiva, que era intensamente buscada por el gobierno.