La presentación de Manuel Adorni en la Cámara de Diputados dio para todo, desde la indignación de propios y ajenos hasta la burla más despiadada.
Tomás Rebord no quiso ser menos y también puso su cuota en la diversión que se hizo de la desgastante jornada que vivió el Jefe de Gabinete.
Pero Rebord se fijó en el detalle del apoyo -a los gritos e insultos- que el presidente Javier Milei le hizo a su funcionario en el Congreso, con un rasgo muy particular.