Todo comenzó cuando Recalde sostuvo que “la Iglesia está colonizada por los jesuitas”, una afirmación que desató la reacción inmediata de Moreno.
Visiblemente alterado, el exfuncionario salió a defender lo que definió como “la fe fundante” del país y cuestionó con dureza la postura del polémico cineasta.
En ese contexto, Danann también intervino con crudeza, llegando a afirmar que en algún momento el Gobierno va a reconocer abiertamente: “Odiamos al catolicismo”. Sus palabras elevaron aún más la tensión en el estudio, que rápidamente derivó en un intercambio a los gritos.
Moreno, por su parte, redobló la apuesta y acusó al oficialismo de atacar los valores tradicionales vinculados al catolicismo, a raíz de la postura pro israelí y contra la iglesia del mismísimo presidente argentino.
Esta idea se ve incluso alimentada por los constantes viajes de Javier Milei a Israel donde se muestra completamente emocionado, halagado y se deja ver como un judío más, aunque no así sucede con los símbolos católicos.