Nacido en mayo de 2003 en la localidad de Murcia, Carlos Alcaraz dio sus primeros pasos en el tenis en las instalaciones de la Real Sociedad Club de Campo de El Palmar, donde comenzó a entrenar desde muy pequeño.
A los 4 años, ya se lo veía recorrer las canchas con una raqueta que casi superaba su propio tamaño, mostrando desde entonces un talento que no tardó en destacar. Para cuando tenía 13 años, ya se había consolidado como una de las figuras más prometedoras en los torneos nacionales.
QUIÉN ES CARLOS ALCARAZ Y CUÁL ES SU HISTORIA EN EL TENIS
Cuando uno piensa en Carlos Alcaraz, es imposible no recordar esos primeros pasos en las canchas del Club de Campo de El Palmar, en su tierra natal, Murcia. Nacido en mayo de 2003, empezó a jugar al tenis con apenas 4 años, empuñando una raqueta casi tan grande como él, pero con una energía que ya anunciaba lo que vendría.
Su explosión no fue casualidad, sino el resultado de un proceso cuidado. En 2019, tomó una decisión que cambió su vida: se sumó a la Ferrero Tennis Academy, bajo la tutela de Juan Carlos Ferrero, el exnúmero uno del mundo y campeón de Roland Garros 2003.
“Cuando llegó a la academia tenía 15 años, era delgadísimo, como un espagueti. Tenía brazos y piernas rapidísimas, pero no había desarrollado todavía musculatura ni en la espalda ni en las piernas. Sin embargo, sabíamos que había algo especial en él”, confesó Ferrero, quien desde entonces se convirtió en el gran arquitecto de su evolución.
La historia siguió su curso y en 2021, con solo 18 años, Alcaraz levantó su primer título ATP en Umag, Croacia, demostrando que estaba listo para jugar en las ligas mayores. Desde entonces, su cosecha de trofeos no paró de crecer. Este año, tras conquistar Roland Garros, ya sólo le queda tachar un pendiente en su lista: ganar el Abierto de Australia.
Su papá, Carlos Alcaraz padre, fue claro cuando su hijo ganó el US Open en 2022: “Hay que lograr que siga con los pies en el suelo”, le dijo a Ferrero. Hoy, un año y medio después, el objetivo está cumplido: Alcaraz sigue siendo ese chico humilde que disfruta cada punto.
Los éxitos deportivos trajeron también contratos con marcas internacionales de lujo como Louis Vuitton o Rolex, pero hay un reconocimiento que a él le provoca un orgullo especial: representar a su región. Murcia no sólo es su lugar en el mundo, también es su refugio entre torneo y torneo. Y el destino le regaló un guiño inolvidable: su primer título en Roland Garros llegó el 9 de junio, justo el día en que se celebra la Región de Murcia.
“Siempre digo que es un orgullo ser de Murcia. Estamos creciendo en todo: en el deporte, en la gastronomía, en el clima, en el fútbol sala, en el básquet con el UCAM. Todo lo bueno lo tenemos allí”, dijo Alcaraz tras meterse en semifinales. No sorprende que sus partidos y logros ya sean parte hasta de los exámenes de ingreso universitario en su provincia; este año, su nombre y sus puntos aparecieron en la primera pregunta del examen de Matemáticas.
Fuera de la cancha, su pasión por el tenis convive con el fanatismo por el Real Madrid, igual que le pasa a Rafa Nadal, su ídolo y referente. Antes de la final en París, el club blanco le envió un mensaje de aliento, reforzando ese vínculo con la camiseta merengue que tanto lo emociona.
Lo cierto es que Carlos Alcaraz ya dejó de ser una promesa: es una realidad del tenis mundial, un jugador con ADN ganador y un ejemplo de cómo la humildad y el trabajo duro siguen siendo el mejor camino al éxito.