El caso de Tronco Figliuolo es paradigmático del comportamiento de los libertarios que creen que la política es algo malo y debe ser hecho por gente que no tenga la menor idea de cómo funciona.
Partiendo de esa idea, es que apareció su nombre en las listas de La Libertad Avanza, cuando nunca militó ni mostró el menor interés por las cuestiones públicas.
Pero como ser ignorante parece ser un valor para los violetas, no solo no se avergüenza de eso sino que se vanagloria de sus incompetencias.