Primero había sido Alejandro Fantino el que había salido con los tapones de punta contra Mario Lugones pidiendo su renuncia por su inoperancia en el caso del fentanilo adulterado que ya cuenta unas 100 muertes.
Tiempo después fueron Eduardo Feinmann y Pablo Rossi los que se sumaron al pedido de alejamiento del ministro tildándolo de patético y asegurando que en el Gobierno “no hay un puto responsable”.
Pero ahora, desde la Casa Rosada mandaron a Jonatan Viale a hacer pública la postura del Presidente que aseguró que a sus ministros los determina él y no sus periodistas. Acto seguido habló de la relación entre Santiago Caputo y Rodrigo Lugones, el hijo del ministro, para sugerir que en realidad se trata de una interna para perjudicar al asesor presidencial.