A esta altura es difícil negar que el peronismo necesita una renovación. Gente joven, con ganas de laburar y sin los vicios de la política.
Es por eso que tanto Tomás Rebord como Pedro Rosemblat empezaron a ser mirados con otros ojos y no solamente dentro del justicialismo.
Tal vez el primero que se animó a predecir que Rebord podría ser presidente de acá a 10 años fue Mario Pergolini, cuando se lo dijo en su programa, pero también Eduardo Feinmann se arriesgó a decir que ahí podía estar el futuro del movimiento nacional justicialista.
Ahora fue Germán Beder el que insistió con el tema y a Tomás Rebord parece que le está empezando a gustar la idea de meterse en política, tal vez no ahora pero de acá a unos años claramente no está descartado.