Son partidos que quedan en la historia, que difícilmente se repitan, por eso ni los más experimentados como Lionel Scaloni pueden resistir y se quiebran al finalizar.
El entrenador argentino empezó a responder valorando el corazón del grupo de jugadores que dirige pero llegó un momento en el que no aguantó más.
Con la sencillez y sinceridad que lo caracteriza Scaloni no pudo contener los nervios acumulados durante los noventa minutos y se escapó en medio de la entrevista para no romper en llanto.