Ser un choto, un miserable puede traer consecuencias inesperadas. Manuel Adorni lo aprendió por las malas y por ser un maleducado que no contestó una carta del tipo que le vendió un grupo electrógeno, la información de su casa remodelada llegó a los medios.
La Justicia ahora no solo investiga al Jefe de Gabinete sino que su miserabilidad ya perjudicó a gran parte de su familia, empezando por su esposa, que también disfrutó de las mieles del poder, pero también está investigando a su hermano y hasta a su madre.
Con esta información de que fue el suegro de Adorni el que negoció el grupo electrógeno es probable que el señor Angeletti, padre de Bettina, también deba concurrir a la Justicia.
Manuel Adorni no deja de involucrar gente en sus chanchullos y ya quedó claro que si él cae, no va a caer solo.