Durante los últimos años, los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos pasaron a ser uno de los flujos de basura más complejos, tanto por su volumen como por los materiales que contienen. En este escenario, las iniciativas provinciales orientadas al reciclaje y la reutilización cobran relevancia no solo por su impacto ambiental, sino también por su aporte a la economía circular.
En un contexto en el que la gestión de residuos se vuelve cada vez más urgente, San Juan logró posicionarse como una de las provincias que muestra avances concretos en el tratamiento de estos desechos. El crecimiento del consumo tecnológico y la rápida obsolescencia de dispositivos plantean un desafío ambiental que pocas jurisdicciones logran encarar de manera sostenida.
QUÉ IMPACTO TUVO EL RECICLAJE ELECTRÓNICO EN SAN JUAN
En esta oportunidad, San Juan avanzó de manera decisiva en sus políticas ambientales y de economía circular al concretar la primera venta formal de residuos electrónicos procesados en el Parque de Tecnologías Ambientales (PTA). La operación incluyó la comercialización de 1.400 kilos de plaquetas verdes y 1.190 kilos de plaquetas madre, lo que representa más de 2,4 toneladas de componentes valiosos que serán reprocesados por la empresa Ecometal.
El tratamiento de los RAEE en la provincia tiene un procedimiento diferenciado: estos residuos no se mezclan con los desechos comunes que llegan diariamente al PTA, sino que ingresan exclusivamente mediante campañas específicas y requerimientos de instituciones. Un ejemplo reciente fue la colecta realizada en septiembre por el Colegio Central Universitario, que permitió reunir alrededor de siete toneladas de aparatos electrónicos en desuso.
Ya dentro del PTA, los equipos atraviesan dos etapas clave. La primera es la refuncionalización, un proceso que permite recuperar computadoras y otros dispositivos todavía operativos, los cuales luego se destinan a escuelas, hogares y fuerzas de seguridad. De este modo, muchos equipos vuelven a cumplir funciones administrativas o educativas.
En una segunda instancia, aquellos aparatos que no pueden reutilizarse se desarman de forma manual y minuciosa, separando cada componente. En ese esquema, las plaquetas electrónicas se convierten en el elemento más valioso del circuito, y fueron precisamente las protagonistas de esta primera venta.
La iniciativa refuerza el concepto de economía circular: los residuos correctamente clasificados dejan de ser un problema ambiental para transformarse en insumos que regresan al sistema productivo.