No sabemos si es porque no calculó bien la cantidad de espectadores que puede albergar el estadio de River o porque la lógica de los shows 360 -con el escenario en el centro del campo para ser apreciado de los cuatro costados- la mareó pero Valeria Presa se metió en un berenjenal donde se hundía cada vez más.
Que en el primer recital de María Becerra hubo 30.000 espectadores por show, que ahora al ser 360 van a ser 130.000, cada vez la noticia era más confusa.
Puede ser que la estén diciendo por cucaracha en el momento o que la haya leído rápidamente y se le confundieron las cifras, pero lo único que logró es dar un segmento televisivo que se viralizó en las redes.